Día de la Primavera, Día del Estudiante, Día del Maestro, Día de la Universidad
En una semana se conmemoran varios eventos relacionados entre sí. Como estudiante de la Tecnicatura Universitaria en Corrección de Estilo, me siento interpelada por estos cruces.
Cuando ingresé a la carrera, ya era egresada por otra casa de estudios; sin embargo, mi rol profesional y mi historia laboral estaban más vinculadas a una certificación técnica que a una universitaria. Hasta ese momento, la universidad no tenía más significado que el haberme provisto de un certificado que acreditaba ciertos saberes (que no usaba nunca).
Formarme en corrección de estilo fue algo que elegí, porque lo necesitaba para desempeñar mi trabajo; pero, además, porque siempre me atrajeron las humanidades. En mi empleo anterior, día a día me llegaban textos que se debían subir a una web y era necesario que pasaran por un proceso de corrección. Entonces, corregía según lo que me parecía bien a mí, con nociones ortográficas muy básicas. La formación en la tecnicatura me permitió mejorar estos procesos, fundamentarlos y guardar comparativos que dieran cuenta de mis decisiones.
Con el tiempo, comencé a participar en espacios colectivos (asambleas de estudiantes y órganos cogobernados). Empecé a entender a la universidad, pero desde otro lugar. Ahí tuvo sentido una frase que ya había escuchado muchas veces: «no es lo mismo pasar por la universidad, a que la universidad pase por uno». Muchas de estas instancias tuvieron un sabor amargo, porque las exclusiones y discriminaciones que operan en toda la sociedad no son ajenas a aquellas: la misoginia, el sexismo, la homofobia, la maternofobia, la gordofobia, el racismo, la discriminación por motivos de clase, el capacitismo y el edadismo.
Sin embargo, creo que el resultado al final del día es positivo. He aprendido mucho en estos procesos. En el medio, perdí el trabajo que me llevó a anotarme a la tecnicatura. Tuve que buscar otros significados y razones personales para continuar adelante. Pude desempolvar aquel viejo título que nunca usaba y aplicar a una maestría. Diseñé y presenté cursos que fueron aprobados. Me reconvertí laboralmente, recuperé mi autoestima profesional y volví a participar de los espacios.
Pero por sobre todo, encontré una comunidad profesional, responsable y con deseos de superación, en la cual me veo reflejada en cada paso.
Feliz Día de la Primavera, Día del Estudiante, Día del Maestro, Día de la Universidad. A no olvidar nunca que «no es lo mismo pasar por la universidad, a que la universidad pase por uno».